La
portada de la iglesia del Carmen terminada en 1728 es la obra más
importante del primer tercio del siglo XVIII en Guatemala. Gracias a la distribución del decorado, las diversas partes del
conjunto en el que no-falta el arco conopial matado en plano del vano de
ingreso se contrapone y realzan mutuamente logrando una gran
personalidad.
La amplitud de las calles de doble anchura que las demás, favorece
la visión espectacular de la portada con en finísimo trabajo de los
atauriques.