En
1618 se dono el predio que ocupa el Templo del Calvario a la 3ª. Orden
de San Francisco.
Fueron sus miembros los que se encargaron personalmente no solo de
recaudar entre los vecinos los fondos para la construcción, sino
también de cortar la madera, hacer los adobes, etc. Ejemplo que por
cierto fue dignamente seguido por varios nobles. Inaugurado hasta el
año de 1655, se destruyo 62 años después con el terremoto de 1717.
Su
reconstrucción que es lo que en buena parte se aprecia hoy día, duro 3
años y fue financiada por el entonces presidente de la Audiencia.
Es su patio se encuentra la ultima capilla o estación de recorrido
del Vía Crusis que para las celebraciones de la Semana Santa en
Antigua, se inicia en el Convento de San Francisco, continuando por la
Calle de los Pasos o Alameda del Calvario, para culminar en el templo
del Calvario.
En su interior pueden apreciarse pinturas
de Antonio Montufar y Tomas Merlo y la magnifica escultura de la Virgen
de la Piedad.